Porque me gusta mirar y observar y no tanto que me miren o me observen.
Desde fuera...
La calle como imagen
de todo lo exterior a mí.
Miradas, críticas,
miradas críticas...
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Domingo, 06 de marzo de 2005
Estoy en mi casa, tranquilita, sin ninguna otra preocupación que mi relajo. A lo mejor estoy simplemente tumbada en el sofá, o voy en pijama (o no), o llevo el peor de los atuendos rescatado de la ropa que queda limpia. Y... LLAMAN A LA PUERTA.
Hago lo que me apetece y... no me apetece atender a nadie en este momento. No me apetece, para nada, abrir. Pienso que si se trata de algo o alguien importante me llamará por teléfono. O si no tiene mi número y ha llamado a mi puerta, me dejará una nota.
Cuando yo pueda o me apetezca, contestaré o atenderé.
Tengo asumido mi dereho a no contestar al teléfono, pero ¿por qué me cuesta asumir el mismo derecho que tengo a no abrir la puerta?
A veces hablo de todo esto con mi amiga Alaska, que me habla del arte de decir que no, y con mi amiga Christina Rosenvinge que me recuerda el derecho a no estar.
Por: callejera | ...de bichitos | Comentarios (0) | Referencias (0)